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Estrés

Para comenzar esta serie de artículos en Emérita Salud queremos iniciar con un tema muy cotidiano en nuestras vidas.  Uno, que sin duda alguna, todos conocemos porque de una u otra manera lo hemos vivido ya sea porque hemos podido identificarlo claramente o  bien, porque hemos sentido sus síntomas.   Hacemos referencia al “estrés”.

Les empezaremos diciendo que el término  “estrés” es una adaptación al castellano de la voz inglesa “stress”.  Esta palabra apareció en inglés en la época medieval en la forma de “distress” que a su vez provenía del francés antiguo “destresse” (estar bajo estrechez u opresión).

 

Con el paso de los siglos, los hablantes del inglés empezaron a utilizar la palabra “stress”, sin perder la original “distress”.  Por ello, ambas resultan de uso común. La primera hace referencia a tensión o presión; unas veces en sentido negativo y otras en sentido positivo. La segunda, a una situación de dolor psíquico, sufrimiento o angustia, siempre en sentido negativo.

 

En la lengua Española la palabra “estrés” tiene un significado similar al equivalente sajón pero ha llegado desprovista de matiz positivo.  Autores como Robbins  indican que “El estrés es una de las causas principales de poca productividad, gran ausentismo, decisiones incorrectas, juicios erróneos y una baja moral” .  Las condiciones que generan estrés reciben el nombre de estresores o causas.

Otros autores como De Mezerville hacen referencia a  “una emoción agradable o una alegría intensa producen los mismos efectos que una emoción desagradable o una mala  noticia y, en los dos casos, son causa de estrés”.

 

Existen estresores o causantes del estrés de diversa naturaleza.

 

  1. Los intraorganizacionales, que tienen su relación con los factores intrínsicos del puesto, estructura organizacional, sistema de recompensa humano, liderazgo entre otros.

  2. Los extraorganizacionales, que es lo concerniente a relaciones familiares, problemas económicos, problemas legales u otros de este tipo.

Podemos hacer entonces una clasificación de estresores:

 

  1. Estresores del medio ambiente físico:  luz, temperatura, ruido, movimiento y contaminación.

  2. Estresores individuales:  tareas conflictivas, ambigüedad de funciones, responsabilidad por otros y desarrollo de la carrera.

  3. Estresores grupales:  falta de cohesión, conflicto y creencias.

  4. Estresores organizacionales:  clima organizacional, estructura organizacional, el territorio de la organización, característica de la tarea e influencia de ésta.

  5. Estresores extraorganizacionales:  cambio social, familia, ubicación familiar, condiciones económicas, raza, clase social y las condiciones residenciales y comunitarias.

  6. Las diferencias individuales:  edad, sexo, ocupación, estado civil, ajuste organizacional, diferencia demográfica, nivel de autoestima, tolerancia a las diferencias y autocontrol.

Los estresores tomando en cuenta la frecuencia e intensidad con que se presenten provocan en la persona diferentes síntomas.  Un “síntoma” es el fenómeno que aparece como consecuencia de una alteración funcional u orgánica en cualquier parte del organismo  (Diccionario Océano, 1999).

 

Cuando el estrés sobrepasa la capacidad de adaptación de la persona, empieza a presentarse diversos síntomas que pueden perjudicar la salud de la persona, su trabajo, sus relaciones sociales y familiares.

 

Algunos autores, hacen referencia a la siguiente clasificación de síntomas:  

  1. Síntomas físicos.

  2. Síntomas psicológicos.

  3. Síntomas conductuales.

 En un próximo artículo abordaremos los síntomas anteriormente descritos y los efectos del estrés sobre la persona.

 

 

Bibliografía

García y Solano (2009),  Estudio de los posibles indicadores del Síndrome de Burnout en Docentes de la Escuela José Figueres de Sabanilla de Montes de Oca en el año 2008.  Universidad Fidélitas, Costa Rica.

 


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